Relato de un encuentro transformador

Relato de un encuentro transformador

 

Fuente de imagen Pexels

Esta es la historia de alguien que vino a mi consulta hace un tiempo que decidí llamarla Beatriz…generalmente llegan por un tema, pero la entrevista inicial deja “entrever” que hay otras cuestiones y es ahi donde la escritura muestra lo “latente” que hay en lo “manifiesto”.

Le costó llegar al consultorio a Beatriz, posiblemente como le pasa a todos los que están dudando entre un lado y otro de la vida, entre someterse al mal trato o poner punto final a la situación asumiendo el costo de la decisión.

Por pura ley de atracción, cuando estás en el lugar equivocado atraés cosas y personas equivocadas; me contó que antes de contactarme había estado con una mujer que le había hecho escribir y le dijo dos o tres cosas simples para después ofrecerle un servicio relacionado con mancias. Ella dijo que quería algo de verdad, y después se topó con mis datos…

Apareció con un adolescente que quedó fuera de la consulta inmerso en sus auriculares y un mundo donde seguramente no existe el dolor.

En el contacto telefónico previo a la entrevista me dijo que quería saber con qué capacidades contaba para el mundo laboral, pero, apenas se sentó comenzó a llorar amargamente, y en ese momento supe que había otras cuestiones que atacar y resolver previamente.

Cuando pudo hablar dijo también que hacía un tiempo había tenido una crisis, intentando suicidarse, y una persona la socorrió y la ayudó a evitar un fatal desenlace. Simbólicamente esa misma persona le regaló un reloj para que con él “tapara” la cicatriz en su muñeca.

Contó muchas cosas de su vida actual, como que vive con su madre porque se separó de su marido, pero como no tiene “comodidades” no vive con su hijo, éste está con su papá quien solamente le da vivienda porque económicamente lo sostiene la misma Beatriz. Su ex marido no trabaja porque no logra estabilizarse en ningún empleo.

Siguió contando episodios de angustia, situaciones traumáticas de la infancia que tenía claramente presente, así como momentos agradables y contó a qué se dedica y qué le gustaría hacer en un futuro.

Luego comienza con la consigna. Su llanto continúa mientras realiza la tarea, pero la expresión es fluida, no se detiene a pensar qué escribir y qué no.

Cuando me da el escrito terminado, antes de administrarle el siguiente test, le hago “la” pregunta:

Beatriz, ¿tenés papá?

-No.

_¿Falleció?

-No.

Entonces no lo conocés…

-Exacto.

¿Cómo es eso?

Bueno, en realidad, sé que está vivo, pero nunca lo conocí y hace muchos años le vengo preguntando a mi mamá por él, pero me dice que “de su boca no va a salir una palabra” y ni siquiera quiere darme el nombre.

Tengo algunos datos de él, sé que cuando quedó embarazada mi mamá no quiso verlo más, pero solo eso. Y la verdad que me gustaría saber de él, al menos conocerlo y verlo una sola vez, no importa.

Luego comienza a hacer las demás pruebas , y con cada trazo que hacía lloraba amargamente…

Simbólicamente trazó gotas de lluvias como lágrimas bien presionadas, lo cual era una clara muestra de su estado emocional que podía corroborarse en toda la prueba grafológica.

Con todo ese material frente mío y con una persona tan necesitada de respuestas y soluciones a tantas cosas a la vez, me permití darle una “tarea para el hogar” que consistió en escribir cartas a determinadas personas, ella me las regresaría en una próxima entrevista y finalmente tendría su informe.

También le sugerí que comenzara una búsqueda de este señor, y si era necesario volviera a tocar el tema con su madre o fuera a consultarle a quien sea, le expliqué que además de un asunto psicológico, se trataba de un derecho que ella debía ejercer, porque la paternidad es un asunto serio, y le expliqué el caso de cómo la justicia emite una búsqueda de hijos perdidos cuando un hombre fallece, y la declaratoria de herederos no se emite hasta que aparezca o no un hijo.

Y quizás, habría algo que a ella le correspondiera y se lo estaba perdiendo por la arbitrariedad –a mi juicio- de alguien que decidió esconder su pasado y callar una verdad.

En nuestro próximo encuentro, ella trae además de los escritos que le solicité, novedades respecto a su padre. Al menos tenía el nombre, e incluso se había movilizado gente cercana a ella buscándolo por distintos medios.

En las cartas escribió sin censura tal cual le pedí, todo lo que sentía y pude comprobar cuáles eran sus profundos sentimientos hacia cada uno de ellos.

Me contaba que fue liberador hacerlo, y pudo expresar lo que le pasaba.

Era apasionante ver cómo coincidían los gestos gráficos con lo que decía en el texto. Es decir que lo “latente” tenía coincidencia con lo “manifiesto”.

En nuestra última entrevista, además de leer su informe, dejamos blanco sobre negro en cuanto a lo pendiente. Y no sin cierto pesar, entendió que debe comenzar una terapia de manera urgente, para que la acompañe en este proceso de ir encontrando recortes ocultos de su historia, soltando situaciones y personas que la lastiman.

Comprendió que hay derechos que ella debe ejercer además del antes mencionado, derecho a criar y vivir con su hijo.

 Entendió que esta sumisión a la decisión del otro, la llevó a pararse y quedarse sufriendo en lugares que no merece estar, sometiéndose a los requerimientos y deseos ajenos.

Muchas veces me toca trabajar en lo profundo, otras veces me toca meter los pies en el barro, pero siempre termino eligiendo esta profesión, que me da las herramientas para tenderle mi mano a alguien que lo necesita.

Beatriz me dio un abrazo bien fuerte y con los ojos llenos de lágrimas me dijo…Gracias, me ayudaste mucho….

Misión cumplida.

Digo que el encuentro fué fortuito porque Beatriz tenía inquietudes personales que iban más allá de lo expresado de manera objetiva, y juntas pudimos abrazar ese asunto que andaba dando vueltas y generaba angustia. Muchas veces las cuestiones no resueltas como ésta, bloquean y estancan la capacidad creadora, productiva, sencillamente la capacidad de florecer y amar.

Siempre, será mejor sacar lo que hace daño, aunque duela, aunque huela feo.

Si este post resonó en vos me gustaría leerte, y si puede servirle a otro….puedes compartir.

Gracias!

Gaba

 

Como despertar tu instinto emprendedor

Como despertar tu instinto emprendedor

 

Cuando se dice que una persona es emprendedora, no sé por qué, suele aparecer un aura blanca alrededor de su nombre con el sonido de un coro de voces de fondo, como si perteneciera a una elite de gente extraordinaria.

Pareciera ser provocado desde ambos lados, tanto desde el emprendedor que se hace llamar como tal, y los no-emprendedores-que-quieren-serlo que los miran desde abajo.

 Lo más gracioso de todo, es que encima de eso, dependiendo de qué tipo de emprendimiento uno inicie, se puede ser el genio más innovador del planeta o el narcotraficante más peligroso de la historia.

 

¿Te pica lo que estoy diciendo?  

 Según la RAE, el término EMPRENDER significa “Acometer y comenzar una obra, un negocio, un empeño, especialmente si encierran dificultad o peligro.”

Consecuentemente, NEGOCIO significa “Ocupación, quehacer o trabajo”.

 Paren la música, señoras y señores, a mi nadie me dijo que yo fui emprendedora diez años atrás, cuando me fui hasta el barrio de Once a comprar bijouterie por mayor para revenderlo a los asistentes de un retiro espiritual para pagar parte del costo de colaborar con la decoración del lugar.

En realidad éramos dos, mi prima y yo. Nos habían encargado la tarea de decorar el predio, y no tuvimos mejor idea que hacerlo con elementos no tradicionales, como glitter, adornos de acrílico, 100 mts de tul turquesa, y unas cuantas cosas más, que representaban la temática del retiro que era algo como “brillá con luz propia”, o algo por el estilo.

 

Tranquilamente podríamos haber decorado todo con papel y garabatos, pero no, quisimos darle rienda suelta. Ahora bien, el costo obviamente era veinte veces mayor.

 Aprovechando que en los retiros siempre se jugaba al amigo invisible, pensamos ¿por qué no llevar bijou para vender y ayudar también en esa ocasión, y de paso pagar el costo extra de la decoración?

Dicho y hecho, viajamos al Once con las billeteras y los celulares metidos en los corpiños – hey, somos asiáticas, tenemos mucho espacio libre ahí dentro – y compramos lo más revendible.

 Llegada la fecha, decoramos, vendimos y recuperamos los costos. Hicimos lo que teníamos que hacer y colorín colorado.  

¿Qué quiero decirte con mi historia?

Resulta que nadie nos felicitó por emprender. Es más, recuerdo que mi madre tenía miedo de que nos tildaran como “ratas” – o tacañas – por no donar todo el costo de la decoración.

En ningun momento esperamos el reconocimiento ajeno, pero que emprendimos, emprendimos.

De hecho, en el momento no lo vimos. Varios años después, recordé esa situación y me sorprendí de la naturalidad con la que procedimos siendo tan chiquitas.

 Lo que quiero decirte con todo este relato, my friend, es que vos seguramente tenés patrones de emprendedor y no los estás reconociendo..

 

En primer lugar, si estás leyendo este artículo es porque tenés el instinto.

Segundo, si hablamos de instinto, estamos hablando de algo natural, de algo heredado. No es nada mágico.

Si vivís en Argentina, te apuesto lo que quieras a que tus bisabuelos o abuelos son emprendedores.

Casi todos los inmigrantes que llegaron a este país en búsqueda de una tierra fértil, llegaron sin nada. A lo sumo, llegaron con una valija y varios hijitos, como el caso de mis bisabuelos.

 

 

Ahora, te pregunto.. ¿Cómo lograron progresar en medio de tanta dificultad?

Empiezan a sonar las trompetas.

 Para despertar tu instinto emprendedor te propongo dos cosas:

#1 Recordá todas aquellas situaciones en las cuales tuviste que trabajar para superar una dificultad y que saliste ganando. Escribilas en papel y subrayá cada una de las acciones te ayudaron a salir victorioso.

Sacale una foto o escanealo y enviale el texto a Gaba Grafóloga, para que te haga un análisis más profundo de tu personalidad.

  #2  Suponiendo que tus bisabuelos o abuelos ya no están, cerrá los ojos y tratá de imaginartelos sentados enfrente tuyo, contandote cómo lograron emprender desde la nada. Preguntales todo lo que se te ocurra y que te contesten. Este método suena medio extraño, pero es el que usaba Napoleon Hill en su famosa teoría de la mesa redonda y los consejeros invisibles.

 

Si están vivos, invitalos a tomar un café y que te cuenten todo. Hasta los detalles más escabrosos. Verás cuántas cosas tenés en común con ellos.

#3 EXTRA: Yo sé que dije dos, pero bueno, no me culpes, esto también te va a servir. Tomá una acción HOY que te haga avanzar en tu proyecto o emprendimiento. Una sola. Cuanto más riesgosa, mejor.

 

 

Además de poder detectar y apropiarte de tus habilidades emprendedoras naturales, tu instinto se despertará, cada vez que te enfrentes a un riesgo.

Si no me creés, comprobalo y después me decís.

Emprender es más sencillo de lo que creés. Todo aquel que puede superar una barrera con el fin de lograr su propósito, está emprendiendo.

No creas que para ser emprendedor debés ser reconocido como tal. Simplemente enfocate en tu objetivo, en usar todas las herramientas que tengas a tu alcance y el día de mañana, quién sabe, tus nietos te recordarán como ese abuelo tenaz que logró lo que quería.

Tenés el instinto y lo sabés.

En resumen, para despertar tu instinto emprendedor, hacé esto:

# Recordá y escribí en papel, todas y cada una de las situaciones en las cuales trabajaste duro y saliste ganando. Sacale una foto y enviásela a Gaba 

 # Conversá con tus abuelos, vivos o no, y que te cuenten cómo lograron emprender en las peores situaciones.

No dejes de tomar acción por tus sueños.

Espero haber sido de ayuda con este artículo.

Te mando un super abrazo,

Gaby Higa. 

http://gabriela-h.com

hola@gabriela-h.com

 

Referencias del artículo:

Napoleon Hill, técnica de consejeros invisibles en la mesa redonda: http://conocimiento.articlesask.com/2spirituality/2spiritualguides/1002180081.html

Emociones que nos predisponen para actuar

Emociones que nos predisponen para actuar

EMOCIONES PARA LA ACCIÓN.

¿Que  emociones y conductas nos predisponen positivamente para llevar a cabo determinadas acciones? ¿Somos consecuente entre lo que sentimos, lo que hacemos y lo que queremos generar?

Cuando nos proponemos realizar algo, concretar un proyecto, cumplir un deseo, nos atraviesan diferentes emociones que van desde la adrenalina, la ansiedad, el entusiasmo, la alegría, hasta el temor, la inseguridad, el pánico y la creencia de que no será posible llevarlo a cabo.

Sabemos que todas estas emociones en algún momento formaran parte de nuestro camino, lo que no tenemos probablemente del todo claro es el nivel de influencia que pueden tener los diferentes estados de ánimo en el hecho de que podamos finalmente ejecutar nuestro proyectos o no.

Un factor que a mi criterio es fundamental es la actitud, que tiene que ver con cómo nos relacionamos con los demás, como nos relacionamos con los obstáculos  y en general con todo lo que nos va sucediendo. Es importante que registremos el nivel de coherencia que adoptamos entre lo que deseamos y decimos que queremos realizar y la actitud que tenemos ante los hechos que vamos atravesando.

Un claro ejemplo en el cual queda en evidencia cual es nuestra actitud durante un proceso, es ante los  obstáculos que se nos presentan. Podemos tomarlos como desafíos que nos indican que la manera en que estamos realizando algo no es eficiente en ese momento y es necesario por lo tanto introducir un cambio.  Podemos elegir ver el obstáculo como un indicador en vez de tomarlo como un enemigo. Indicador de que es momento de  reflexionar sobre lo que venimos realizando y tomar nota de aquello que no está funcionando. Es importante escuchar y observar lo que no está sucediendo y cuál es el motivo por el que se nos presenta un problema en el camino.  Conectarnos con lo que sentimos, con lo que vamos percibiendo, nos permite accionar sobre esto y nos predispone a llevar adelante los cambios que necesitamos ejecutar en determinados momentos.

 

Si bien no podemos tener un control sobre todo los  que nos sucede, somos responsables de elegir qué actitud queremos y elegimos tomar ante lo que nos pasa. Amigarnos con la posibilidad de cambiar, nos permite ser flexibles y adaptarnos con efectividad a las circunstancias. Permitámonos “bailar” con las circunstancias y exprimamos nuestra creatividad teniendo en cuenta que cualquier proceso que decidamos atravesar en la vida esta mas lleno de incertidumbres que de certezas y la clave justamente radica en aceptar las incertidumbres como parte inevitable y natural de cualquier camino que emprendamos.

Lic. Maria Noel Lucano- Mini Bio

 

 

 

Lic en psicología UBA, 2002

 Fundadora y Directora de MNL Consultora. Especializada en coaching ontológico. Especializada en grupos y equipos de trabajo. Asesora de empresas en las temáticas de: liderazgo, motivación, comunicación asertiva y trabajo en equipo. Especialista en gestión por objetivos y desarrollo organizacional. Miembro de la Asociación civil: Acosados.com.ar (Asociación sobre acoso laboral).Facilitadora en talleres motivacionales y capacitaciones in company.