Tu escritura describe como te relacionas – Revista Mia

Tu escritura describe como te relacionas – Revista Mia

 

Los trazos que hacemos cada vez que escribimos revelan parte de nuestra personalidad, quiénes somos y cómo nos relacionamos con los otros.

La Grafología es la disciplina con la cual podemos descifrar lo que simbolizan las formas de las letras y la firma de una persona.

Por lo tanto, es una buena herramienta de autoconocimiento.

A la hora de analizar un escrito se observa principalmente la forma de la escritura, que va a expresarnos “la forma de ser”, luego el espacio que las palabras ocupan en la hoja va a demostrar “el espacio que la persona ocupa en el mundo”, es decir, veremos si se trata de alguien expansivo o avasallante, o por el contrario, sea alguien introvertido que no se anima a socializar y vincularse libremente con otros.

Por otro lado observamos el movimiento que hacen las palabras y las letras en la escritura que indican “como se mueve en el mundo” además del movimiento de las ideas y de la acción, es decir, nos va a indicar si se trata de alguien de acción e ideas fluidas, si ambas van a la par, o por el contrario, piensa una cosa y hace otra, entonces se vuelven a observar todos los aspectos y en un conjunto hacen la conducta de alguien, por eso nunca se analiza un aspecto o una letra aisladamente.

 

Cada escritura tiene una persona con una historia detrás, por eso el análisis es pormenorizado e individual, puede haber escrituras “parecidas” pero difieren en alguna cosa que lo hace único a quien la ejecuta.

Entonces, una vez que se observan todos los aspectos que antes se mencionan, se podrá analizar, cómo son las relaciones interpersonales de quien está escribiendo. Recordemos que éstas se dan de acuerdo a la forma de ser, valores y ciertas expectativas que yo tengo con el otro, producto de una historia vivida.

De acuerdo a todo esto anterior, alguien será de una manera determinada como pareja, aquí van algunos ejemplos típicamente visibles:

La Conversadora (foto)                                                        

Una persona conversadora tiene como característica principal, una fuerte necesidad de expresarse, y va a relacionarse con alguien que la escuche, que se interese por lo que le sucede y si flaquea su expectativa en ser escuchada, llega la crisis.

Es muy probable que se trate de alguien que pueda escuchar un instante al otro, pero termina interrumpiendo y contando algo de sí mismo, porque está continuamente con su “conversación interna” y su escucha no siempre es de forma activa, presente.

Este tipo de personas también tiene conductas circulares además de su verborragia, muchas veces le cuesta ir al punto de una cuestión, poner límites asertivos, expresarse claramente, por eso necesita detenerse y pensar qué está sucediendo internamente que la hace tener ese “ruido mental”.

Cada perfil tiene su punto de equilibrio y resulta positivo, alguien conversador, con sus emociones es alguien con una fuerte capacidad para las c11357321_10206787034219471_504337186923823020_oomunicaciones, y puede ser muy provechoso. Es interesante observar cuando las personas realizan procesos de cambios,  dado que estos también se ven reflejados en la letra, entonces la persona mantiene su “estilo de base” pero cambia ciertos aspectos.

 

La Analítica (foto)

Alguien con un fuerte perfil analítico, observador, va a sentirse más cómoda en una relación donde pueda aportar su mirada en cada situación, muchas veces excediéndose y transformándose en la terapeuta de su pareja, comportamiento muy femenino por cierto.

Este tipo de mujeres, busca parejas con cuestiones para resolver ya sean emocionales o de cualquier tipo. Quizás, la contracara de esta personalidad es que en la pasión por analizar e intentar solucionar problemas ajenos, pierde un poco de su propia vida o sus proyectos.

Muchas veces al analizar estos perfiles, encontramos que detrás de tanto análisis hay una excesiva necesidad de buscar cierto “perfeccionismo” o que todo esté bien o bajo control a fin de no sufrir, que impide pensar en lo bueno que muchas veces se tiene y en otros casos, necesita “ser necesitada”, entonces también se va a rodear de amigas que la busquen con sus problemas, porque es alguien que puede analizar todo desde otra perspectiva.

 

La Controladora (foto)

En otro orden de cosas, están aquellas que necesitan tener el control de todas las situaciones y personas, por lo tanto se convierte en alguien exigente y obsesivo que está marcando errores o no puede ser flexible a los cambios.

Es probable que se relacionen con alguien que puedan “controlar” o manejarle sus cuestiones, para satisfacer esta personalidad. Con alguien que posee el mismo nivel de obsesión sería un choque constante de opiniones para marcar quién gana.

En el análisis de estos perfiles, nos encontramos con personas que han sufrido muchas situaciones adversas y dolorosas, y el control les representa una defensa o cierto “remedio” contra el sufrimiento.

Posiblemente el desafío, y le mayor aprendizaje de este perfil de personalidad, es soltar y dejar que las cosas sigan su curso sin dejar de ser responsables en cada acto.

La Niña o eterna adolescente (foto)

Esta característica no necesariamente es exteriormente visible, muchas veces se trata de mujeres aparentemente adultas, pero con actitudes y una forma de actuar y pararse en una relación que no condicen con la edad cronológica.

Van a buscar o relacionarse con parejas que sean proveedoras, contenedoras, o alguien que le represente seguridad en varios aspectos.

En muchos casos no pueden hacerse cargo de una vida adulta profesional o laboral, o tomar decisiones sin tener que consultar a quien tienen al lado.

En el análisis se observa que la mayoría de estas mujeres, históricamente tuvieron una imagen de padre ausente, o un padre que no ha sido nutricio, entonces faltó esa protección.

Cuando el rol paterno de dar amor, seguridad y confianza falla, es muy probable que se busque en una pareja, y en este rol confundido surgen los problemas.

 

La Mujer Maravilla (foto)

Este tipo de personalidad puede notarse rápidamente, porque son las mujeres que pueden con todo, también las llaman “mujer orquesta”, tienen una buena capacidad de acción y ejecución, pero a la vez tienen una fuerte necesidad de poder con todo, abarcarlo todo, las motiva el control y la ejecución de las cosas, porque cuando esto sucede, logran el aplauso de los demás, en definitiva, necesitan ser admiradas.

En el análisis de estos perfiles, se encuentran personas que en su historia tienen necesidades insatisfechas, han sido abandonadas o ignoradas, entonces en este afán de “ser vistas” intentan ocupar diferentes lugares y actividades.

 

La Mujer Crítica (foto)

Esta personalidad se puede ver con alguien que está constantemente criticando o desprestigiando todo lo que el otro hace. Por lo tanto no construye desde ningún esfuerzo positivo con el otro.

Sus parejas suelen ser personas sumisas o de débil carácter, que cuando alcanzan un nivel de saturación lo hacen de manera explosiva y termina la relación. Justamente se buscan personas que no ponen límites.

En el análisis de alguien que tiene una fuerte mirada negativa y crítica de los demás, salvo casos patológicos, se puede ver una persona que posee la misma mirada hacia sí misma, solo que antepone una máscara de superioridad desde donde agrede y descalifica al otro. Pero en el fondo, no posee estima hacia sí misma.

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La “Novia Fugitiva” (foto)

Este tipo de personalidad, es aquella que ante la señal de compromiso y amor verdadero huyen, generalmente se relacionan con dos tipos de personas: o bien, con aquellas que le pueden proveer una relación estable, o por el contrario, con aquellas personas que en algún momento pueden abandonar la relación.

En el análisis de estas mujeres, se puede observar en cualquiera de los casos, abandonan por temor a ser abandonadas, y porque hay un “déficit” en la construcción del compromiso y el amor real, muchas vienen de historias de abandono donde alguien no se “hizo cargo” de ellas, o no construyó una relación sana, entonces tiene aprendido ese modelo, y por temor a repetirlo prefiere correrse de esa situación.

 

La Mujer que ama demasiado (foto)

Este término análogo al libro, encierra varios tipos de mujeres con algo en común; quieren compensar el afecto que no recibieron dando en demasía a los otros.

Esta mujer también posee una personalidad débil o poca autoestima, porque no puede pensar en lo mejor para ella desde el punto de vista afectivo.

Son personas que dan en exceso recursos propios porque en el fondo, necesitan ser amados.

 

En todos los casos, las crisis personales y por ende, de pareja, surgen cuando su “necesidad” se ve insatisfecha, y es cuando se puede aceptar y trabajar esa “falta” cuando se superan las crisis. Por lo tanto, podemos señalarlas de la siguiente manera:

  • La Conversadora: necesita ser escuchada
  • La Analítica: necesita ser necesitada
  • La Controladora: necesita tener seguridad y pertenencia
  • La Mujer Niña: necesita ser protegida
  • La Mujer Crítica: necesita ser validada
  • La Novia fugitiva: necesita reasegurarse amor
  • La Mujer que ama demasiado: necesita ser amada por ayudar y/o salvar al otro.

 

 

Contrariamente a todo lo expuesto, puede suceder que por personalidad o aprendizaje, se encuentra la persona que se entrega a la vida y las relaciones fluyendo, aceptando y aprendiendo de cada situación y conectándose con el placer y la creatividad. Es probable que se relacione con alguien compatible con esta forma de vivir, que puedan generar proyectos donde ambos ganen.

Cabe decir, que en todos los casos, existe un lado positivo y negativo de cada forma de ser, y lo importante es que nadie se mantenga en el extremo de su personalidad.

 

Lo interesante en el análisis grafológico es observar y desmenuzar los aspectos de cada individuo, las historias y experiencias que hacen al “por qué” de su modo de actuar y estar en el mundo, para poder modificar y llegar a un mejor vivir.

También cada tipo de personalidad tiene sus puntos fuertes para poder ser explotados y capitalizados, y los puntos débiles serán motivo de aceptación, así, en las combinaciones de todo se encuentra la riqueza de cada ser.

El autoconocimiento de cada miembro de la pareja, hace que se puedan aceptar y “amarse con los ojos abiertos”, porque cuando cada uno tiene en claro  cuáles son sus luces y sus sombras, no las señala ni las recrimina en otro, ni tampoco exige lo que a sí mismo no puede darse.

Fuente e imágenes: Gabriela Arismendi. Revista Mia Editorial Perfil Año 2015

 

 

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